Registran primer cocodrilo con cuernos en Venezuela
El hallazgo del cocodrilo con cuernos fue realizado por el laboratorio de paleontología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).
El nuevo hallazgo estuvo a cargo de los doctores Ascanio Rincón, jefe del Laboratorio de Paleontología del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), y Giovanne C. Mendes, del Laboratorio de Estudios Paleobiológicos, del Departamento de Biología de la Universidad Federal de São Carlos, Sorocaba, Brasil.
Rincón explicó que “el ejemplar, catalogado como MCNUSB-PB-02FU-RS43, consta de una porción posterior del cráneo, constituida mayoritariamente por la mesa craneal y la caja craneana, y de ramas mandibulares incompletas asociadas. El fósil representa la primera aparición de Acresuchus pachytemporalis fuera de la Formación Solimões del Mioceno tardío de Brasil”.
“Esta diversidad incluye varios géneros y especies diferentes de crocodilianos que tenían muchos nichos ecológicos distintos, como los depredadores generalistas, depredadores durófagos, depredadores gigantes, piscívoros longirrostrinos”.
Es importante destacar que se trata de un cocodrilo con cuernos, y se le conoce así debido a las proyecciones óseas en los temporales, estas son muy parecidas a los encontrados en las especies como Mourasuchus pattersoni, Mourasuchus arendsi que también vivieron en la Formación Urumaco; además, en ambos del período del Mioceno tardío, que data de hace nueve millones de años aproximadamente.
Cabe destacar, que el fósil se encontraba en el olvido desde 1984 hasta el 2019, pero su descripción fue publicada en el año 2021. Para el 2019 el paleontólogo Ascanio Rincón fue llamado por la profesora María Lourdes González a colaborar en la recuperación de la Colección de Paleontología del Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Simón Bolívar (USB).
Otro dato interesante que aporta la reseña es que las formaciones de Solimões (Brasil) y Urumaco (Venezuela) tenían especies en común, lo que significa que había una región biogeográfica importante de ciénagas y pantanos que probablemente venían de Brasil central hasta Urumaco.
Esto quiere decir que en algún momento, no necesariamente cuando se depositaron los ejemplares fósiles, sino mucho antes “la región se separó dejando poblaciones de individuos viviendo en lo que hoy es Urumaco y Solimões. De esa manera, siguieron caminos ecológicos y evolutivos similares, aunque separados”, indica la nota de prensa.
Se espera que con este hallazgo se amplíen los registros paleontólogos del país, lo cual sería un avance dentro de la biología venezolana.


